manifiesto de la poesía que se mira al espejo/

me pregunto sin ánimo de retórica
qué le queda a la poesía por ensayar
poetas de todas las edades y tiempos
han hurgado en su forma como en su contenido.

se han escrito versos largos como los puentes que cruzan ciertas ciudades orientales.

se
ha
limado
las
uñas
con
los
versos
que
solo
exponen
una
palabra
por
vez

se ha recurrido exageradamente al uso de la metáfora
se ha renegado de la metáfora
se la ha negado 3 veces antes del canto del gallo

cómo sea allí está la poesía vivita y coleando

es que no hay modo de destrozarla?
es que no hay modo tampoco de revivificarla?
es que no se puede contra ella?
es la poesía una especie de vampiro que se nos ríe en la cara
y se alimenta de nuestros infantiles artilugios por poseerla
y no chupa la sangre
será por eso que la mayoría de los poetas son largos y flaquitos?

por otro lado.
poesía lo qué?
poesía para cuándo?
poesía para qué?
poesía que no se casa con nadie y a todos besa en la boca.
poesía prolegómena de catástrofes y bellezas que hacen doler la panza.

estoy estúpidamente obsesionado por la poesía venidera.
ya se ha escrito con pulcritud
se ha escrito poesía con la lengua más soez
se ha escrito poesía en verso y en prosa y novelada
y?
y ahora qué hacemos?
seguiremos haciendo lo de siempre?

buscamos el premio literario o buscamos asesinar a la poesía?
la poesía debe morir, de eso estoy seguro.
porque si no muere no dará paso a la poesía venidera,
esa que ni siquiera soy capaz de imaginar
porque, a mucha honra, soy un poeta de este siglo.

mal poeta, buen poeta, no interesa.
por otro lado qué cuerno es un poeta sino una malformación de
la sociedad.
habría que matar a los poetas también.

por qué?
muy sencillo.
porque si la poesía es siempre escrita por poetas nunca será otra cosa
nunca renacerá
nunca arrojará una bola de luz sobre el asfalto que ciegue los
ojos de los escépticos.

sin ánimo de retórica.
cuándo la Diosa Poesía enviará a un nuevo profeta a La Tierra
para que lo torturemos, lo vejemos, lo colguemos de una cruz
justo frente al Río de la Plata y allí lo dejemos morir lentamente
para que el cielo de la lírica se nos abra?

estoy condenado a escribir poesía del siglo 21.
todos estamos condenados a escribir poesía del siglo 21.
escribir con un ojo en nuestro trabajo y otro en el trabajo ajeno:
los poetas siempre tenemos miedo de no parecernos a alguien.

una noche voy a volarme la cabeza con un verso del siglo 22.

No hay comentarios:

Publicar un comentario