cuando miramos juntos ese cangrejal
y el mar estaba urdiendo crepúsculos en tus ojos
esa tarde de San Antonio en que dijiste amor
ese instante en que la muerte anduvo de paria por los semilleros
se vino de golpe toda la alegría de la tierra
se llenó la boca de nombres desconocidos que brillaban
miré a través de tus huesos
el nuevo aljibe que solo se inventaba para que vos
o para que yo
o para que nosotros toda la inmensidad del tiempo,
toda/

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